11 de julio de 2008

La fauna de la calle 5ta edición

Al fin vuelve la enciclopedia en línea detallada (masomenos) sobre los seres que habitan el conurbano bonaerense. En la entrega de hoy hablare sobre otra criatura que es poseedora de una paciencia infinita y una capacidad de aguantar hasta el más imbécil de los reproches por parte de aquellos a los que sirve.

El Colectivero: Este individuo se encarga del transporte diario de decenas de miles de otros seres de todo tipo. Confinado a permanecer al volante y tan solo desocupar este lugar para atender a algún pasajero que mando todas las monedas de la máquina de una sola vez y la trabo, realiza siempre un recorrido fijo (aunque este varia si lo cambian de ramal) soportando desde reclamos por haberse pasado una parada (que generalmente se produce cuando el pasajero toca timbre ni bien parte de la parada y el colectivero puede olvidarse) hasta ancianas reclamando por un asiento e inculpando al chofer de la falta de los mismos.

Su enemigo natural es el taxista, rivalidad surgida porque el colectivero se aguanta todos los reproches del pasajero y nunca caga a nadie (y si lo hace, lo hace disimuladamente) mientras que el tachero busca cualquier forma de cobrar más y por ser mentiroso como pocos (revisar 1ra edición de “La Fauna de La Calle” para más información).

Como mencione antes, este individuo esta dotado de una santa paciencia y tan solo reaccionará mal contra uno de sus pasajeros cuando este le haya roto las bolas hasta limites incomparables.

Sumado a todo esto, se encuentra su valentía a la calle, donde puede sufrir robos y ultrajes que algunos no quisieran ni imaginar.

Lo único que se puede decir malo acerca del colectivero es su tendencia a encerrar a los demás conductores cuando maneja o pasar las señales de tránsito por alto (cosas que considero que hace principalmente para descargar su bronca).

Bueno, aquí termina otra entrega de mi enciclopedia, si quieren agregar algo, lo aceptare con todo gusto, y si quieren sugerir algún otro espécimen para el próximo análisis, será bienvenido.

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20 de mayo de 2008

La fauna de la calle 4ta edicion (rapida y breve)

Bueno amigos, hoy la verdad que ando bastante embolado por el clima y la situacion de mierda que hay aca. El campo sigue de paro, la tele es una mierda, los pibes se cagan a piñas todo el tiempo por boludeces como "me miraste mal" o "no me gusta tu tintura de pelo", y sumemosle a todo esto que el dia de ayer me suspendieron el programa de Peter Caposotto y me pusieron el partido de San Antonio contra New Orleans por la semifinal del campeonato de la NBA. Osea, esta bien que lo pongan ya que en San Antonio juegan Ginobilli y Oberto, pero ya paren un poco che, además ya ganaron 2 campeonatos antes, para que mierda necesitan otro.

Bueno, volviendo al tema que compete a esta publicación, el segmento de la fauna de la calle de hoy va a incluir a tan solo un animal, que seguramente todos lo conocen.

El buscavidas del semaforo: Si se lo compara con un animal real, creo que la mejor comparación sería con un camaleon debido a su capacidad de cambio de rubro interno que tiene. La mayoría son limpiavidrios, tambien los hay malabaristas, payasos de mini rutina, vendedores de golosinas y vendedores de DVD, porta DVD/CD, porta celular, etc.

Su modo de trabajo es sencillo como pocos. Esperan en una esquina (preferiblemente una que sea bastante transitada) por el corte del semaforo. Cuando este se pone en rojo y los autos pararon, atacan de manera desaforada a los conductores ofreciendo sus servicios, o mostrando su pequeño show de rutina en el breve tiempo del que disponen (entre 30 y 40 segundos), para luego pasar pidiendo la correspondiente "limosna" por el mismo.

Generalmente no se entiende como una persona puede ganarse la vida asi, considerando que esta horas y horas haciendo lo mismo todos los dias de la semana. Pero es sorprendente, cuando se piensa detenidamente, lo que pueden llegar a facturar estos muchachos. Por ejemplo: En una hora debe haber, promedio, 30 cortes de semaforo. En cada corte realiza su acto y pasa a buscar las moneditas. Suponiendo que saque $ 0,50 por corte, eso nos da un total de $ 15 mangos por hora. A razón de 8 horas (para hacer una comparativa con las horas de un trabajo normal en una oficina) se facturan unos $ 120 mangos al dia, dandonos un total de $2520 por mes (si se trabajara todos los dias habiles y no los fines de semana).*

Esto no se da en todos los casos. Los limpiavidrios sacan mucho menos debido a que van de a varios a limpiar, como mucho limpian 2 autos por semaforo, y ademas no realizan un servicio positivo ya que en lugar de limpiar parece que te dejan el vidrio aun más sucio de lo que estaba antes. Y aquellos que venden cosas (porta cd's, porta celulares, billeteras, etc.) pueden pasar varios cortes sin vender una miseria.

Además, volviendo al lado animal de estos seres, son muy territoriales. Por lo que no admiten otros en su territorio. Si ven que otro busca ingresa y comienza a realizar su actividad determada, lo hecharan primero con advertencias, continuando con insultos, y finalizando con agresion fisica.

Otros sitios donde se los puede encontrar es en los tuneles de las estaciones de subte. Donde realizan, en su mayoria, pequeños actos de musica tocando guitarra (zafable) o violin (generalmente son desastrosos), o sino venden guias "T".

Bueno, hasta ahi fue la hermosa explicacion de la fauna de la calle del dia de hoy. A pesar de hacerla sin ganas, salio bastante extensa, así que imagienense como hubiera sido con 2 especimenes.

Cuidense mucho, comenten, si quieren, y nos estamos viendo.

*Es considerando el supuesto que verdaderamente sacaran $ 0,50 por semaforo, siendo que muchas veces puede ser que no saquen nada o a veces sacan $ 2 o $ 3. Igualmente, yo no considero rentable este oficio ya que tenes que estar al menos 10 horitas.

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29 de abril de 2008

La fauna de la calle 3ra edición

Bueno, continuando todavía con mi serie de reportes aquí les traigo al 3ra edición de mi (intento de) enciclopedia acerca de los distintos habitantes de la jungla de cemento. Hasta ahora había descrito a los animales que se encuentran en el exterior y que tienen mas interacción con nosotros, pero hoy le toca el turno a aquellos que deambulan los interiores de edificios y que son muy comunes de ver en la vida cotidiana.

El Boletero del Subte: Este ente se encuentra siempre bajo tierra (las veces que no es así es porque está pasando de un lado de la estación a otro y tiene que cruzar la calle para hacerlo), siempre con cara de desgano y depresión o con cara seria y sin muchas ganas de nada (todo depende de la hora del día) tienen 2 frases fijas de cabecera: “¿No tendrías XX centavos?” y “¿Cuánto me dijiste?” que son utilizadas casi siempre debido a su condición de cobrar en un importe decimal y a que la gente habla como el culo y no se les entiende un carajo lo que dicen.
Muy pocos son aquellos que pueden llegar a tener una conversación de más de 3 líneas con un pasajero, y esto tan solo se da si el comprador viene a tomar el subte a la misma estación todos los días desde hace mas de 2 años.
Habitualmente sufren de los reclamos de pasajeros enfurecidos porque el subte no anda bien, esta cortado o porque quieren la devolución del dinero, aunque sean 90 mugrosos centavos.
Su fisonomía es generalmente la siguiente:
Hombre de entre 30 y 45 años, cara de desgano, pelo canoso por los nervios y no mucha onda al hablar.
Mujer de 30 a 45 años, cara de desgano, teñida de rubio casi platinado, algunos kilitos de más y un poquito más de onda para pedirte el cambio.
Mujer de 19 a 29 años, morochita, esta mas buena que comer con la mano y depende de la hora del día es la onda con al que te atiende (a las 6 de la tarde ya tiene los huevos al plato y te atiende como el orto).

La recepcionista de oficina: Es una criatura bastante extraña. Esto se debe a que las puede haber de una belleza digna de una diosa o una fealdad comparable tan solo con una patada en los genitales, nunca en un punto intermedio. Generalmente hablan en un tono suave y cariñoso, y con palabras como “Holis” y “Chaucito”. Rara vez se las puede escuchar con malos modos o puteando (salvo que sea así todo el tiempo). Cuando no están arreglando reuniones y llamados se encuentran hablando por MSN o por teléfono con su novio o amigo/a más querido. Son ávidas consumidoras de productos “Diet”, como por ejemplo: Yogurts, Gaseosas Light, Galletitas light, milanesas de soja, etc., sin los cuales no pueden vivir.

Bueno, creo que con eso está bien por hoy. Dentro de poco continuo ya que mi gente (porque yo tengo gente) está trabajando arduamente para conseguir la información suficiente para la próxima entrega.


Tambien lo que cabe destacar (debido a la mension de uno de mis consejeros) es que hiciera incapie en la victoria de San Lorenzo sore Boca por el torneo clausura. La verdad que merecida ya que en uno de los partidos mas chotos que he visto en mi vida, fue el menos choto en la cancha. Ahora van a tener que ver si le ganan a River por la copa Libertadores o si Ramon Diaz y D'alessandro no se tiran para atras en el partido, jeje.

Como siempre, les deseo lo mejor, comenten cuando quieran y cuídense mucho.

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16 de abril de 2008

La fauna de la calle 2da edición

Nuevamente realizo una de mis entregas en busca de informar al hombre común acerca de los peligrosos “animales” que habitan la salvaje jungla de cemento. Ahora les traigo otros dos especímenes que seguramente muchos deben conocer:

El Cadete: Un curioso espécimen salvaje. Intrépido y valiente al surcar las calles con su moto tratando de llegar siempre a tiempo a sus encargos, cuando no está moviéndose se encuentra en grupos de 5 individuos mínimo, formando una ronda de mate y sanguchito. Casi siempre se visten igual: Botas de cuero para lluvia, pantalones de jogging negros, campera haciendo juego con el pantalón, anteojos negros, bolso o morral para llevar la documentación y casco en mano siempre. Cuando se encuentran juntos hablan de temas simples como futbol y mujeres.
Las mujeres cadetes (así como pasa con las mujeres pasea perros) son casos especiales. No se las encuentra en abundancia y generalmente son físicamente parecidas al hombre. Su lenguaje es digno de un camionero y no tienen nada de gracia.

El Piquetero: Este ser es uno de los más extraños de todos. No nace como de un ponto especifico general, sino que puede ser creado por cualquier otro animal de la calle. Se moviliza en grupos no menores a 20, llevando pancartas, avisos y banderas con leyendas sobre la protesta que realiza (ejemplo: “Aumento a los trabajadores de las costureras” o “Páguenme por no trabajar”). Algunos son más tranquilos y sensatos que otros. Pueden realizar cortes de calles importantes durante las horas pico ya se debido a su cantidad o también utilizando recursos materiales prendidos fuego para que no pase ningún intento de héroe del pueblo. Algunos inclusive son generados monetariamente. Esto que quiere decir: Uno o más individuos que desean protestar pero saben que siendo ellos solos no van a obtener ni 5 de pelota por parte del gobierno deciden pagar a lideres piqueteros para que traigan a sus manadas de “gente del pueblo trabajadora y digna” para que ayude a interrumpir las calles por un chori y una coca. Por último cabe destacar que también el gobierno puede utilizar a los piqueteros a su favor, principalmente como grupos de choque para acabar con otras protestas que le generan molestias.

Bueno, esto fue el nuevo artículo sobre la fauna callejera. La verdad que tarde mas porque andaba con bastante fiaca, pero espero volver a un ritmo más ¿normal?

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4 de abril de 2008

Segmento cultural: La fauna de la calle

Creo que todo el mundo debe ya conocer a los seres que describiré hoy así como a los que describiré más adelante. Estos son posibles de encontrar en cualquier parte de las grandes ciudades, aunque se encuentran en sus estados más detestables dentro de la capital federal. La fauna de la calle está compuesta por muchos “animales” que intervienen en la vida ciudadano común con un poco de capacidad de razonamiento que es capaz de diferenciarlos y no meterlos a todos en la misma bolsa. Ahora pasare a hacer una descripción de dos de ellos:

El Taxista: En mi opinión el peor exponente de la fauna callejera. Generalmente mentiroso y inoperante al volante, fanático de los cantantes románticos (por sobre todos Arjona). Siempre tiene mil y una historias sobre la ciudad o sobre sus amoríos fugases sobre el taxi con una pasajera (Esta es generalmente descrita como una diosa del Olimpo que de entre todos los hombre fue a fijarse en un pobre taxista con unos cuantos kilitos de mas y otros defectos) o sino alguna experiencia vivida donde un famoso/a se ha subido a su taxi y pego tubo toda la onda con él y lo ha invitado a una cena o evento parecido, pero el tubo que declinar la oferta. Agreguemos a todo esto el factor conducción que según la situación varía de lento como tortuga (cuando está en busca de un pasajero como si fuera un buitre en busca de carroña) o rápido como un tornado (cuando ya lo subió al pasajero y comienza el viaje terrorífico frenando de golpe, acelerando abruptamente, etc.). Por último, cabe destacar que en la gran mayoría de estos individuos se ve el siempre presente intento de cagar lisa y llanamente al pasajero, ya sea dando un vuelto del dinero que sea una suma aparente y tratando de currar aunque sea 10 manguitos o sino tratando de incautar mas plata justificando que la bajada de bandera cuesta X cantidad de dinero (ejemplo: Los taxistas de Retiro te dicen que por la bajada de bandera cuesta 20 pesos, siendo que el marcador te indica unos 2,30 de inicio).

El pasea perros: Este habitante de la calle se puede considerar como uno de los más pacientes y aguantadores de todos. Generalmente actúan durante la mañana cuando no molestan a casi nadie y hacen su recorrido diario buscando a las mascotas casa por casa. Nunca llevan más de 7 u 8 animales por vez (creo que por una cuestión legal ms que nada) y se dedica a controlarlos con ojo de lince para que no se comporten de manera inadecuada, o mejor dicho, para que no se pongan a fifar en medio de la calle. Sus recorridos siempre terminan en la plaza más cercana, donde a partir de ese punto se dedicaran a descansar la espalda después del esfuerzo de aguantar el tironeo canino durante el trayecto.
En su mayoría los pasea perros son hombres jóvenes que no encontraron un mejor laburo por X motivo, aunque también las hay mujeres. Estas valientes se encargan muchas veces de animales mucho más grandes que los llevados por los hombres y siempre llevan consigo una mochila llena de juguetitos, alimentos y bolsitas para excremento para calmar al pequeño animal.

Bueno, estos los dos primeros resúmenes para que ustedes ya empiecen a reconocer y comparar a estos dos seres. Las entregas se realizaran cada 2 publicaciones masomenos, así que no pretendan que en la próxima publicación escriba otra cosa como esta, esperen un poco, así investigo un poco más.
Disfruten la lectura y cuídense.

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