La fauna de la calle 3ra edición
Bueno, continuando todavía con mi serie de reportes aquí les traigo al 3ra edición de mi (intento de) enciclopedia acerca de los distintos habitantes de la jungla de cemento. Hasta ahora había descrito a los animales que se encuentran en el exterior y que tienen mas interacción con nosotros, pero hoy le toca el turno a aquellos que deambulan los interiores de edificios y que son muy comunes de ver en la vida cotidiana.
El Boletero del Subte: Este ente se encuentra siempre bajo tierra (las veces que no es así es porque está pasando de un lado de la estación a otro y tiene que cruzar la calle para hacerlo), siempre con cara de desgano y depresión o con cara seria y sin muchas ganas de nada (todo depende de la hora del día) tienen 2 frases fijas de cabecera: “¿No tendrías XX centavos?” y “¿Cuánto me dijiste?” que son utilizadas casi siempre debido a su condición de cobrar en un importe decimal y a que la gente habla como el culo y no se les entiende un carajo lo que dicen.
Muy pocos son aquellos que pueden llegar a tener una conversación de más de 3 líneas con un pasajero, y esto tan solo se da si el comprador viene a tomar el subte a la misma estación todos los días desde hace mas de 2 años.
Habitualmente sufren de los reclamos de pasajeros enfurecidos porque el subte no anda bien, esta cortado o porque quieren la devolución del dinero, aunque sean 90 mugrosos centavos.
Su fisonomía es generalmente la siguiente:
Hombre de entre 30 y 45 años, cara de desgano, pelo canoso por los nervios y no mucha onda al hablar.
Mujer de 30 a 45 años, cara de desgano, teñida de rubio casi platinado, algunos kilitos de más y un poquito más de onda para pedirte el cambio.
Mujer de 19 a 29 años, morochita, esta mas buena que comer con la mano y depende de la hora del día es la onda con al que te atiende (a las 6 de la tarde ya tiene los huevos al plato y te atiende como el orto).
La recepcionista de oficina: Es una criatura bastante extraña. Esto se debe a que las puede haber de una belleza digna de una diosa o una fealdad comparable tan solo con una patada en los genitales, nunca en un punto intermedio. Generalmente hablan en un tono suave y cariñoso, y con palabras como “Holis” y “Chaucito”. Rara vez se las puede escuchar con malos modos o puteando (salvo que sea así todo el tiempo). Cuando no están arreglando reuniones y llamados se encuentran hablando por MSN o por teléfono con su novio o amigo/a más querido. Son ávidas consumidoras de productos “Diet”, como por ejemplo: Yogurts, Gaseosas Light, Galletitas light, milanesas de soja, etc., sin los cuales no pueden vivir.
Bueno, creo que con eso está bien por hoy. Dentro de poco continuo ya que mi gente (porque yo tengo gente) está trabajando arduamente para conseguir la información suficiente para la próxima entrega.
Tambien lo que cabe destacar (debido a la mension de uno de mis consejeros) es que hiciera incapie en la victoria de San Lorenzo sore Boca por el torneo clausura. La verdad que merecida ya que en uno de los partidos mas chotos que he visto en mi vida, fue el menos choto en la cancha. Ahora van a tener que ver si le ganan a River por la copa Libertadores o si Ramon Diaz y D'alessandro no se tiran para atras en el partido, jeje.
Como siempre, les deseo lo mejor, comenten cuando quieran y cuídense mucho.
El Boletero del Subte: Este ente se encuentra siempre bajo tierra (las veces que no es así es porque está pasando de un lado de la estación a otro y tiene que cruzar la calle para hacerlo), siempre con cara de desgano y depresión o con cara seria y sin muchas ganas de nada (todo depende de la hora del día) tienen 2 frases fijas de cabecera: “¿No tendrías XX centavos?” y “¿Cuánto me dijiste?” que son utilizadas casi siempre debido a su condición de cobrar en un importe decimal y a que la gente habla como el culo y no se les entiende un carajo lo que dicen.
Muy pocos son aquellos que pueden llegar a tener una conversación de más de 3 líneas con un pasajero, y esto tan solo se da si el comprador viene a tomar el subte a la misma estación todos los días desde hace mas de 2 años.
Habitualmente sufren de los reclamos de pasajeros enfurecidos porque el subte no anda bien, esta cortado o porque quieren la devolución del dinero, aunque sean 90 mugrosos centavos.
Su fisonomía es generalmente la siguiente:
Hombre de entre 30 y 45 años, cara de desgano, pelo canoso por los nervios y no mucha onda al hablar.
Mujer de 30 a 45 años, cara de desgano, teñida de rubio casi platinado, algunos kilitos de más y un poquito más de onda para pedirte el cambio.
Mujer de 19 a 29 años, morochita, esta mas buena que comer con la mano y depende de la hora del día es la onda con al que te atiende (a las 6 de la tarde ya tiene los huevos al plato y te atiende como el orto).
La recepcionista de oficina: Es una criatura bastante extraña. Esto se debe a que las puede haber de una belleza digna de una diosa o una fealdad comparable tan solo con una patada en los genitales, nunca en un punto intermedio. Generalmente hablan en un tono suave y cariñoso, y con palabras como “Holis” y “Chaucito”. Rara vez se las puede escuchar con malos modos o puteando (salvo que sea así todo el tiempo). Cuando no están arreglando reuniones y llamados se encuentran hablando por MSN o por teléfono con su novio o amigo/a más querido. Son ávidas consumidoras de productos “Diet”, como por ejemplo: Yogurts, Gaseosas Light, Galletitas light, milanesas de soja, etc., sin los cuales no pueden vivir.
Bueno, creo que con eso está bien por hoy. Dentro de poco continuo ya que mi gente (porque yo tengo gente) está trabajando arduamente para conseguir la información suficiente para la próxima entrega.
Tambien lo que cabe destacar (debido a la mension de uno de mis consejeros) es que hiciera incapie en la victoria de San Lorenzo sore Boca por el torneo clausura. La verdad que merecida ya que en uno de los partidos mas chotos que he visto en mi vida, fue el menos choto en la cancha. Ahora van a tener que ver si le ganan a River por la copa Libertadores o si Ramon Diaz y D'alessandro no se tiran para atras en el partido, jeje.
Como siempre, les deseo lo mejor, comenten cuando quieran y cuídense mucho.
Etiquetas: boca, calle, fauna, san lorenzo, sociedad
